#FlippedClassroom en #Asele 2014

El pasado jueves, participé junto con una compañera, Ana Martínez Lara, en uno de los talleres de Asele 2014, en concreto el que trataba sobre Flipped Classroom (o darle la vuelta al aula). He intentado pasar la presentación, que se hizo en Keynote a Power Point para poder colgarla en Slideshare, pero me ha dado tantos problemas con el cambio de letras, colores, posiciones… que he preferido colgarla sin más en Scribd en PDF. Al igual que el pequeño documento donde teníamos algunas de las actividades que hicimos durante el taller, con una mínima bibliografía sobre el tema (trabajo colaborativo + flipped classroom).

 

En este congreso se presentaron ¡dos comunicaciones!, aparte de nuestro taller, sobre Flipped Classroom: “El modelo Flip aplicado a la enseñanza de lenguas”, de Paloma Lapuerta, y “El papel de protagonista en el aula debe pasar del profesorado al alumnado”, de Juan Pablo Mora. El caso es que llevo desde hace bastantes meses viendo como los facebooks y twitters de otros profesores se llenan de referencias al modelo de flipped classroom, y no me sorprendió tanto ver el interés que despertaba. En nuestro caso, decidimos centrarnos por una parte en cómo la tecnología nos ayuda en este proceso (algunas de las herramientas), y por otra, cambios en la visión que se tiene tanto de los papeles de profesor y alumno, como en el uso y gestión del tiempo, recursos, dinámicas, contenidos, actividades, etc., para facilitar ese trabajo de los contenidos más “teóricos” fuera del aula, y en línea.

Herramientas colaborativas

 

Creo que para nosotros, los profes de lenguas, es una idea común: el aula es un espacio de trabajo, de experimentación, un laboratorio. Y el profesor debe facilitar el aprendizaje autónomo y en libertad de los alumnos. El pasito más allá al que debemos enfrentarnos ahora es el de derribar las paredes del aula, expandir las fronteras de las escuelas e instituciones donde impartimos nuestras clases. Yo a veces cuando leo y escucho y repito cosas así, no puedo evitar pensar que en realidad se predica a gente convencida de lo mismo que nosotros. Imagino que el problema es poder hacerlo de verdad, que se den todas las circunstancias que nos permitan llevar hasta el final y con todas las consecuencias esta metodología, que no sea un simple experimento con vídeos que envía el profesor y trabajo a través de Google Docs u otras herramientas. Es decir, que los alumnos estén convencidos y confiados en que este es uno de los posibles caminos. Y sí, que tengamos, los profesores la estabilidad y el apoyo necesario para llevar todo este trabajo adelante, que no es poco.

 

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