Pronunciación, vídeos y estudiantes de Hong Kong

El reencuentro con los estudiantes de Hong Kong este verano me ha hecho darme cuenta, de nuevo, de la importancia que sí tiene aquí trabajar, machacar, insistir con la pronunciación desde el principio y a lo largo de los cursos. De hecho, en el programa del curso que enseño este verano se ha previsto un taller de pronunciación y otro de producción oral, porque de hecho una de las pruebas evaluables es un test de producción e interacción oral. Así que me he tenido que poner las pilas con cómo enseñar pronunciación, porque trabajando en España y con niveles más altos, creo que es de las cosas que en general se nos suele quedar en el tintero a la mayoría. En esta universidad utilizan en el departamento de español el libro de Nos Vemos, para mí casi desconocido. He de decir que me gusta más la organización del cuaderno de ejercicios que la del libro de estudiantes. Tal vez porque estoy acostumbrada a trabajar con Aula, Gente o Bitácora, que van mucho más rápido y tienen mucho material de soporte para los profesores. Creo que teniendo en cuenta el ritmo de los estudiantes se ajusta a lo que ellos esperan de una clase de una lengua tan alejada de la suya. Pero a lo que iba, pronunciación y cuaderno de ejercicios. En todas las unidades, en la parte del final, hay una sección dedicada a ella. Me ha llamado la atención que desde el principio se plantee explicar las reglas de acentuación a los estudiantes. Reconozco que pocas veces las explico, y la mayoría de las veces cuando lo piden expresamente, o veo que estudiantes de niveles muy altos tienen muchas dificultades con este tema. Tiene sentido, por tanto, empezar la sección de pronunciación con las reglas básicas, para que puedan tener una idea desde el principio de los patrones básicos de acentuación de nuestra lengua. Es sorprendente la capacidad que tienen los estudiantes homngkoneses  (la mayoría son hablantes nativos de cantonés, pero también hay bastantes alumnos de la China continental), al tener una lengua tonal, de percibir fácilmente dónde recae el impulso de voz, algo que en ocasiones cuesta más a quienes tienen como primera lengua idiomas en principio más próximas al español. Probé de nuevo la herramienta de la que hablé hace algunas entradas, WeVideo, para en lugar de una presentación hacer algo más curioso. El problema es que tuve muchas dificultades para que los textos permanecieran más tiempo del que lo hacen, y me lié tanto que al final lo dejé como estaba, por lo que en la clase tuve que ir parando para que pudieran leer los textos con más tranquilidad. Como siempre, creo que necesitas mucho tiempo para ir probando y experimentando, y que merece la pena pasar un poco de tiempo con estas cosas, pero en este caso concreto soy consciente de que bien podía haber puesto una par de diapositivas y no complicarme mucho la existencia.

 

 

Y Caperucita se mudó otra vez a Hong Kong…

… aunque esta vez solo por tres meses. La razón es que durante este verano daré un curso de verano en la Universidad China de Hong Kong, algo que ya hice durante dos veranos también mientras vivía y trabajaba en otra universidad hace algunos años (cuatro ya, cómo pasa el tiempo). La suerte ha sido venir casi tres semanas antes de que comience el curso, de manera que te puedes acostumbrar de Nuevo al clima (calor y mucha humedad, y en estos días mucha lluvia), y de Nuevo a la manera de trabajar tan eficiente y regulada (esto sí lo echaba de menos). En esta ocasión nos toca trabajar con Blackboard. Pensé que estaría bien poder probar cosas con redes sociales, como Instagram, que me consta que la utilizan mucho, y en mi caso no la he usado jamás con estudiantes, pero creo que para tareas evaluables no me voy a plantear demasiados experimentos. Es un curso de solo seis semanas. Lo que sí pretendo es usar todas las posibilades que una plataforma como Blackboard tiene, y la posibilidad de integrarla con otras herramientas con las que he estado trasteando este año, como Edpuzzle, de manera que se puedan ver los vídeos que vayamos utilizando a lo largo del curso dentro de la plataforma, sin necesidad de que se den de alta en otra. Y mientras espero a que el curso empiezo, recordando cómo era la ciudad, voy probando otras aplicaciones que me parecen interesantes y que en un curso como este, pueden estar bien: en concreto, PowToon, para presentarme un poca a mí misma y que los estudiantes sepan un poquito (poco, poco) de mí antes de comenzar el curso. Es una herramienta sencillísima. Yo me he limitado a seguir una de sus plantillas y colocar lo que me interesara en cada caso, o eliminar con lo que no estuviera tan conforme. Por el momento no me veo tan suelta como para crear a partir de las plantillas en blanco que tienen, pero todo llegará.

Lo cierto es que a pesar de haber estado trabajando aquí durante tres años, conocer el tipo de estudiantes, ambiente, las expectativas (altas, que los estudiantes son muy exigentes), no hace que tenga menos nervios antes de empezar. De todas formas estoy encantada por poder cambiar durante unos meses y volver a trabajar de nuevo con estudiantes de Hong Kong, tan trabajadores y agradecidos.