Para profes: Algunas herramientas digitales

Me he pasado estos primeros días de vacaciones (¡¡¡me voy ya, me voy ya!!!) investigando algunas de las herramientas digitales que aparecen en Mind the App! y otras que me apetecía probar y que he ido viendo colgadas en el muro o timeline de otros compañeros estos meses, además de en el blog  Free Technology for Teachers.

1. PARA ESCRIBIR DE MANERA COLABORATIVA

Yo suelo utilizar para todo (con alumnos, con compañeros) Google Drive, pero realmente hay alternativas, como por ejemplo PiratePad. Nunca la he usado con alumnos, pero sí me gustaría hacerlo a partir del próximo semestre. Funciona de manera muy similar a los documentos de texto de Google Drive (distintos colores para saber quién está escribiendo o editando, exportar ese documento a otro formato, comunicarte a través del chat, etc.), pero para trabajar no necesitamos ninguna cuenta o registrarnos, algo que a veces me preocupa si trabajo con alumnos o compañeros que no tienen cuenta de gmail. Otras muy similares son TitanPad y EduPad. Y luego he visto otra en el libro que os comentaba que puede funcionar mejor creo con niños, PrimaryWall, sobre todo por el diseño de la página y los dibujos, que sirve para escribir notas que vas guardando en tu muro. Como os digo, la usaría con alumnos más pequeños y bueno, no deja de ser un poco simple si lo que queremos es trabajar textos, documentos, etc., de manera colaborativa.

2. PARA DAR INSTRUCCIONES

Voki. Cuando hice el máster sobre tecnología en la UAM la usaban todos mis compañeros tanto, que terminé por cogerla un poco de manía, pero la verdad es que se puede usar para muchas cosas. Se me ocurre que puede ser una buena forma de presentarnos antes del comienzo del curso, o de dar las instrucciones antes de una tarea. El problema es que si no creas una cuenta para el aula (unos 25 euros al mes, antes no era así) tienes menos opciones para crear los avatares, pero bueno, con los que hay creo que me puedo apañar por el momento. Este que enlazo (también se puede poner como widget de forma permanente en el blog) no lo he grabado con mi propia voz, sino que he escrito un texto y después elegido sexo y acento. Suena un poco robótico, pero se entiende perfectamente. Podemos usar nuestra voz grabándola directamente desde nuestro ordenador o a través del teléfono.

Un poco diferente es MailVU. ¡Me encanta! No necesitamos cuenta. Una vez que configuramos nuestra cámara y micrófono, grabamos lo que queremos decir, lo guardamos y enviamos el enlace a nuestros alumnos.

3. PARA HABLAR, GRABARNOS, ESCUCHARNOS… 

Otra que me encanta, Adioboo. Una vez creada la cuenta, podemos grabar directamente desde la página o subir un archivo de audio que tengamos en el ordenador. Guardamos lo que hayamos grabado, ponemos un título, una pequeña descripción y una imagen. Tenemos dos opciones: copiar el código y ponerlo en nuestro blog para que aparezca de esta manera o simplemente copiar y pegar el enlace. ¡Muy fácil! Yo la he usado tanto para dar instrucciones, como para que ellos hagan sus propias grabaciones. Recuerdo haber hecho antes muchas tareas con podcast y para mí me resulta mucho más fácil hacerlo de esta manera, aunque obviamente las posibilidades de editar y poner más bonito el audio son muchas menos.

Voicethread también está bastante chula. A mí me recuerda a un Power Point mucho más interactivo, en el que podemos grabarnos, subir archivos y vídeos y, sobre todo, trabajar con otros compañeros en el mismo “documento”.

Y por último, una que definitivamente necesito probar, revisar y trabajar en el futuro: Spreaker. Nos permite grabar programas de radio o podcast, pero las ediciones del audio se hacen desde la misma página, por lo que no necesitamos programas del tipo Audacity o Garage Band para hacer las modificaciones. Reconozco que editar es lo que peor se me da, y que por eso herramientas como Audioboo van mucho más conmigo, pero sí, voy a darle más de una vuelta y ver cómo la puedo usar en los próximos meses.

4. PARA CREAR NUESTRAS REVISTAS

De estas hay muchísimas: Glossi, Flipsnack, Issu… Funcionan más o menos igual. Permiten subir imágenes, documentos en PDF o Word, y la edición no es realmente complicada. Y para trabajos más sencillitos Smore, si queremos hacer carteles o invitaciones.

5. PARA VISUALIZAR

Glogster. Mi redescubrimiento del mes. La usé hace un par de años para hacer algún póster, pero me parece que se le puede sacar mucho más partido: podemos hacer CV, presentaciones de proyectos, álbums de fotos…

Y otra muy facilita: Animoto. Elegimos las fotos que nos interesan, la plantilla que nos gusta más, y ya tenemos nuestro vídeo de 30 segundos. Claro, como siempre, si queremos un vídeo que dure más tiempo o más variedad de plantillas, pues toca pagar una suscripción anual.

Trolls y Twitter

Hace unos días empecé a leer lo que le estaba pasando a Caroline Criado-Pérez, una escritora feminista británica, en Twitter. Por lo visto, solicitar al Banco de Inglaterra que mantegan en sus billetes la imagen de mujeres ilustres fue motivo suficiente como para iniciar una campaña de odio y amenazas sin control a través de Twitter. Días más tarde fueron otras dos mujeres, Stella Creasy e Yvette Cooper, las que tuvieron la mala suerte de ser el objetivo de grupos de energúmenos que, como en la anterior ocasión, inundaron su timeline con amenazas de muerte y violación. Lo más llamativo de todo esto sea probablemente la respuesta inicial de Twitter, por lo tibia e insuficiente. Afortunadamente, parece que la presión “popular” a través de las peticiones en línea para mejorar su seguridad han surtido efecto, y van a incluir un botón que sirva para denunciar directamente (en lugar de tener que rellenar un formulario) los mensajes con insultos o amenazas.

Lo cierto es que yo nunca he tenido ningún problema de este tipo en Twitter, porque el uso que hago de mi cuenta es bastante “light”. He decidido que me interesa utilizarlo como otra herramienta de mi trabajo más: para mantenerme informada de lo que hacen otros profesores, instituciones… y difundir aquellas cosas que me parecen interesantes. Vaya, nada del otro mundo. No he vivido ninguna polémica, ni recibido insultos, ni nada por el estilo. Sí he vivido de cerca el caso de una persona a la que frieron a insultos y calumnias (y hablo de mentiras graves) durante un par de semanas a través de distintas cuentas (algunas de ellas claramente FALSAS) en Twitter. Entiendo la impotencia y la frustración que supone verte atacado por defender ideas distintas a las de las personas que hacen un uso perverso de la tecnología. Por eso, no dejan de sorprenderme los comentarios jocosos o ligeros de los lectores en la noticia que sobre el caso publicó hace dos días el periódico El País, teniendo en cuenta que a cualquiera de nosotros podría sucedernos lo mismo y que, por lo tanto, cualquier medida encaminada a defender nuestra seguridad es no solo necesaria sino positiva.