Probando (de nuevo) Wix

Pues sí, ha sido un fin de semana bastante productivo. Hace un año y pico probé con Wix para una de las asignaturas del Máster de Tecnologías de la Información y de la Comunicación de la UAM, en ese caso para hacer un portfolio. La verdad es que me encanta: ¡es muy fácil! Y muy fácil significa que cualquiera puede, con un poco de tiempo y esfuerzo, hacerse una web más que decente. Como estaba ya desactualizado y en realidad lo que quería era una especia de tarjeta de visita, que pudiera servirme también como CV pues decidí que iba a hacer otra. Hay una cosa que no me gusta: cuando me di de alta en su momento, puse como nombre de usuario candy669. Nombre horroroso y (sí, lo probé en Twitter) poderoso imán de locos varios. La pena es que no me diera cuenta de eso antes de ponerme a ello, porque en ese caso habría abierto una nueva cuenta, con un usuario más normal, o profesional y problema solucionado. Aunque tengo otra opción, que es comprar un dominio, el más barato 4 dólares al mes. En fin, tengo unos días para pensar en lo que hago con mi CV en Wix, si compro el dominio, si me abro una nueva cuenta e intento hacerlo parecer más profesional…

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IV Jornadas de Difusión en Madrid

Ya lo he dicho en la anterior entrada, mi fin de semana ha sido ¡intenso!, pero productivo, y muy agradable. Mi primera sorpresa fue ver que las jornadas se celebraban en el edificio de la Escuela de Minas, porque de pequeña vivía muy cerca de ahí, y visitaba las exposiciones de minerales a menudo. Pero bueno, digamos que las sorpresas agradables han sido más que el hecho de visitar un edificio antiguo. Las jornadas empezaron con Neus Sans hablando de la interacción en el aula, las dinámicas que creamos en ella y el tipo de materiales que necesitamos para propiciarla. Me gustó la idea de entender que nosotros, los profes, somos una especie de “coach” o entrenador personal que ponemos las condiciones para crear las condiciones de aprendizaje. Para ello debemos tener en cuenta cuáles son los factores y procesos que van a favorecer la adquisición: muestras de lengua que motiven e interesen a los aprendices, interacciones significativas y no interrogatorios, condiciones afectivas positivas, así como el desarrollo de las estrategias necesarias que potencien un aprendizaje autónomo. Está bien que se recuerde que, a pesar de la importancia de los materiales, a menudo nos olvidamos que lo más importante es la interacción que se da entre los estudiantes y entre los profesores y los estudiantes. Es la misma idea que se repitió sin cesar en el taller de Encina Alonso (¡inspirador y emocionante!), aunque en el de ella centrado en el mundo de los adolescentes. He de decir que uno de mis materiales favoritos es precisamente Gente Joven, que en ocasiones utilizo (adaptado) con adultos, y que aunque no suela trabajar de manera habitual con adolescentes, intentaré tener más en cuenta uno de los principales consejos que nos dio: hay que estar con los estudiantes, y tener en cuenta siempre, por encima de nuestra planificación de aula (ayyy, esto para mí sí que es complicado) su estado de ánimo y disposición en el aula.

Como los talleres eran simultáneos, y algunos no se repetían, el sábado solo puede asistir a tres: el de Encina, el de la elaboración de los exámenes Dele (nuevo examen de B1) y sobre la evaluación de lo oral. En el del Dele analizamos con una de las plantillas que ellos usan cuando elaboran los exámenes y cada una de las tareas que los conforman: la diversidad de las fuentes, géneros, temas, ítems, operaciones mentales que el candidato o candidata tiene que llevar a cabo, etc. Y sí, nos dieron el modelo 0 de examen, que por cierto se puede descargar también de la página. Hace dos años estaba bastante inmersa en el tema de la evaluación. Me interesaba mucho porque entonces trabajaba en la Universidad de Hong Kong y veía cómo afectaba a nuestros estudiantes y hasta a nuestro trabajo. Pero realmente desde que estoy en Madrid, aunque me interesa mucho, ha sido un tema que he ido gradualmente dejando de lado. Así que decidí que sería buena idea el taller de Kris Buyse sobre la evaluación de lo oral y, lo que más me gusta a mí, la elaboración de plantillas de evaluación simples y flexibles. Me hizo pensar bastante porque en general cuando evalúo, no solo lo oral, tiendo a elaborar plantillas de tipo analítico, imagino que porque me dan mucha más seguridad y la idea de que son más objetivas. Él decía que según sus investigaciones más del 80% (no recuerdo el porcentaje exacto) de las plantillas que elaboramos son analíticas. Por su parte, él proponía una doble evaluación que tenga en cuenta las dos vertientes. Es decir, hacer una primera valoración holística o global, y después analítica, y contrastar ambas notas para obtener la nota final. Si hay mucha diferencia entre una y otra, significa que tenemos un problema, tal vez no solo con la valoración de ese estudiante, sino con las que hayamos hecho antes de los otros. Así que es más que probable que en mi próxima evaluación de lo oral con mis estudiantes intente hacerlo de esta manera, y conseguir así saltar a la piscina de lo holístico. Dejo también un enlace de una página que no conocía que tiene pinta de ser muy interesante, WebCEF, que sirve precisamente para que podamos crear, subir y evaluar nuestras propias plantillas, con la ayuda de profesores de toda Europa.

El final fue de traca, con Antonio Orta, dando una auténtica lección de cómo hacer de nuestras aulas lugares auténticamente interactivos, creativos, con tareas auténticas que involucren a los estudiantes. Cantó incluso una canción de Alberto Cortez, dejándonos a todos sin habla, claro. En fin, esperemos que el próximo año más y mejor.

Aplicaciones que me gustan

Cuánto tiempo sin escribir aquí. No tengo excusa, bueno sí, he empezado con algunos trabajos y proyectos nuevos y han sido unos meses de mucho trabajo en los que no he podido pararme a pensar mucho más que en preparar clases. Vengo, por otra parte, del primer día de las Jornadas de Difusión en Madrid, y… es que la última de las charlas-conferencias-presentaciones era sobre la reflexión del profesor/a y el desarrollo profesional.

En fin, sin más preámbulos, algunas de las aplicaciones que he utilizado en los últimos meses que me han gustado. Me gustaría indicar que me puse a investigar gracias a un libro fantástico, Mind the App!, una verdadera mina que además ofrece ejemplos de uso y alternativas a las aplicaciones que aparecen. Una de las que más me gusta se llama Audioboo. Hace algunos años estaba bastante obsesionada con el tema de los podcast, y los trabajé bastante en el aula con los estudiantes. Pero en mi opinión se necesita tiempo, y estudiantes dispuestos a los que no asusten los retos técnicos (que no son tantos, pero…). En este caso, con Audioboo,  todo se hace en línea. Te das de alta en la página, haces click en grabar o subir un archivo, grabas lo que quieras y guardas y publicas el audio una vez que estás satisfecho del resultado. Pensé que podía funcionar bien con una de las tareas que pedí a mis estudiantes en este último semestre. No sé si conocéis una de las tareas que está en la Bliblioteca de Gente A1-A2 en la que se trabaja con una canción de Danza Invisible, Sabor de amor”. La canción es bonita, fácil de entender y se les pide a los estudiantes que en lugar de una canción de amor, escriban una canción de odio. Pensé que sería buena idea que no solo la escribieran sino que grabaran la letra de su canción. Hubiera sido divertido que no solo la recitaran, sino que incluyeran música, sonidos… pero reconozco que en medio del semestre, con estudiantes quejicosos por todas las tareas que tenían que hacer, no me atreví a hacerlo. Os incluyo el enlace con una de las que me pareció más divertida, aunque la mayoría de ellas resultaron muy originales, creativas y con mucho sentido del humor.

He pensado que podría venirme bien para hacer algo que he leído en un libro algo antiguo pero con ideas muy interesantes, Ways of Doing. Se trata de una actividad que yo traduciría como “distanciamiento” (distancing en el original), en la que se pretende conseguir que los estudiantes escuchen su propio trabajo en la voz de otra persona (el profesor o profesora) y sean capaces de esa manera de percibir los posibles errores de su trabajo original. En lugar de casetes, como se propone la actividad original, se puede grabar directamente en esta página. No sé si conocéis otras similares, si las soléis utilizar en vuestras clases y qué resultados os dan. ¡Soy toda oídos!