Este año empiezo mi tesis…

Este es el año en el que por fin puedo empezar el doctorado (lo estaba intentando desde hace unos años, pero he tenido que esperar a tener en mi poder un máster oficial). Mi intención es investigar sobre los cambios que los nuevos géneros y dispositivos electrónicos están produciendo en la escritura de los estudiantes de ELE. Imagino que nadie negará que los medios electrónicos, las pantallas, van sustituyendo poco a poco el mundo del papel, de forma que no solo la escritura, sino también la lectura, implican cada vez una relación de mayor interactividad del escritor y del lector en la red. En este sentido, estoy de acuerdo con David J. Bolter cuando dice que nuestra cultura está determinada por la cultura en la que vivimos, y que escribir y leer varían a lo largo del tiempo y del espacio. El cambio tiene por tanto que ver no solo con la literacidad digital (estilos y retóricas nuevas; nuevos géneros discursivos), sino de manera fundamental con el paso de una sociedad jerárquica a otra que podría denominarse de “cultura red”…

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Creación de e-actividades

Una de las últimas tareas del curso de Diseño de Cursos en Línea ha sido el diseño de una e-actividad, para lo que se nos ha facilitado el conocido esquema de Gilly Salmon:

  • Nombre de la actividad
  • Propósito
  • Chispa
  • ¿Cuántos participantes?
  • Estructura
  • Tiempo transcurrido
  • Tiempo del e-moderador
  • Acciones del e-moderador
  • Tiempo de los participantes
  • Acciones de los participantes
  • ¿Cómo evaluar?

De todas las tareas que hemos llevado a cabo, esta ha sido para mí la más agradecida. He de decir que, aunque no tengo muchísima experiencia en la creación de e-actividades, las veces que he tenido que llevarlo a cabo he disfrutado muchísimo. Me interesan, de hecho, más las e-actividades en los cursos en línea, que cualquier actividad interactiva, aunque reconozco que estas son mucho más vistosas. Esto es lo que me parece más interesante y productivo del modelo de Salmon: más importante que la tecnología, la plataforma, etc., será conseguir crear e-actividades motivadoras, basadas en la interacción, baratas y fáciles de organizar. Y yo añadiría a las características utilizadas por Salmon, la originalidad, la sorpresa, bueno, la famosa chispa de Salmon. A mí se me ocurrió que podíamos usar algunas de las ideas que ofrece Salmon sobre debates, pero con un pequeño cambio: en lugar de debate, un juicio. Sé que en algunos talleres presenciales sobre redes sociales (nuestro diseño de curso es presisamente sobre ellas) han hecho algo similar, así que ¿por qué no intentar hacer lo mismo con nuestra e-actividad? Dejo aquí el enlace de la wiki donde hemos desarrollado la e-actividad, junto con el debate y la discusión necesaria para que saliera adelante:

http://cfp27111grupo2.wikispaces.com/Diseño+de+una+E-actividad

La tarea en cualquier caso era doble. Por un lado, debíamos diseñar la e-actividad siguiendo las características enunciadas por Salmon. Por otro, debíamos llevar a cabo la e-actividad que nos sugerían los tutores, y colgar tanto el resultado como nuestras impresiones acerca de la misma en el filo correspondiente del foro de la plataforma. En nuestro caso se trataba de la creación de un texto de dos párrafos en el que debíamos incluir las siguientes palabras: diseño de cursos en línea; centrado en el alumno; trabajo colaborativo; construcción del conocimiento; y evaluación formativa. La verda es que esta tarea, comparada con las e-actividades que el resto de grupos tenían que realizar, era mucho más aburrida. Tal vez fueron las ganas de terminar pronto, el cansancio… el caso es que la primera persona que se conectó fue la que escribió el texto, y ese fue el que se colgó en la plataforma. Es decir, ni interacción, ni diálogo.

En fin, el curso del Cervantes está ya terminado, aunque nos han dado un poquito más de tiempo para revisar objetivos, estructura, objetos de aprendizaje, etc., antes de que los tutores comiencen a evaluarlo. Ha sido duro (muchas horas), pero tremendamente productivo. Ahora ya solo queda empezar a poner en práctica todo lo aprendido.

Diseños, modelos y estructuras de cursos en línea

Hace unas semanas comentaba cómo me sentía ante el inicio de un nuevo curso, en este caso sobre el diseño de cursos de línea. De hecho, en noviembre del años pasado llevé a cabo uno que pensaba sería similar, sobre la formación de formadores y tutores en línea, pero para mi sorpresa y agrado, no tienen nada que ver.

Hasta el momento, el único modelo de estructurar un curso en línea era el planteado por Gilly Salmon, estructura que creía reconocer en la mayor parte de los cursos en los que he participado. Ignorante de mí, desconocía que, además de la estructura, hemos de tener en cuenta cuál es el diseño que implementaremos. De los dos diseños que se nos han presentado, ADDIE y el diseño de Jonassen, es este último el que más dudas me ha presentado. Bueno, creo que a mí y a muchos de mis compañeros. (Cuelgo un PP con una síntesis de este diseño instructivo en la cajita de Box.net.)Lo más interesante de esta propuesta es a mi juicio la no concepción lineal (que parece ser lo más habitual) del diseño instructivo, ya que se entiende que el proceso de diseño de los cursos debe llevarse a cabo “a través de la adaptación a las circunstancias y de la resolución de los problemas que van surgiendo en
el proceso”. En cuanto a la estructura, el eje sobre el que se vertebra el curso son las tareas y las actividades que realizarán los participantes, pues una vez que pensemos en ellas, será más fácil determinar qué necesitan saber y cómo van a aplicarlo.

En cuanto a los modelos, además del ya mencionado de Gilly Salmon, hemos visto la propuesta de Huang, Ma y Zhang para los cursos semipresenciales. Para ellos, aunque los cursos pueden estar organizados de formas muy diferentes, la estructura común (basada en la resolución de tareas) será 1) introducción; 2) planificación; 3) actuación; y 4) revisión.

Ya a partir de la primera semana se nos hizo decidir el tema sobre el que querríamos trabajar para organizar el diseño de un curso en línea. Durante la siguiente semana, organizamos el trabajo con las compañeras, que básicamente consistió en pensar en los objetivos de aprendizaje y la estructura, teniendo en cuenta que tanto unos como otra debían estar en consonancia con el diseño instructivo elegido. En nuestro caso, el diseño ADDIE y la estructura de Huang, Ma y Zhang. No ha sido una tarea sencilla, y me ha resultado también sorprendente lo poco “controladas” que hemos estado a lo largo del proceso. Me explico. Normalmente, en la mayoría de los cursos que he realizado, se nos ha pedido muchísmas intervenciones en los foros, lo que de alguna manera te obligaba a leer para poder participar y escribir algo más o menos razonable. De la misma manera, las intervenciones de los compañeros me resultaban en general esclarecedoras. En este curso, por el contrario, el escenario de trabajo era en su mayor parte la wiki que han abierto para cada grupo, y la discusión se ha centrado básicamente en nuestra wiki, entre las tres compañeras. Probablemente por eso, se nos ha pedido también que leyéramos los objetivos y estructura de otros grupos, y que aportáramos nuestra visión y comentarios sobre lo que estaban haciendo. De todas formas, no me disgusta esta forma de trabajar, aunque creo que para algunos compañeros ha resultado desestabilizador, porque necesitaban más feedback por parte de los tutores, como si eso fuera a garantizar un resultado perfecto. Bueno, mi impresión tal vez sea esta porque en mi opinión los cursos están para lanzarse y experimentar, cometer errores y aprender de ellos… En fin, el siguiente paso ha sido trabajar con los objetos de aprendizaje (todavía los tengo atragantados) y las e-actividades (algo bastante más agradecido), así que espero en breve hacer una síntesis de lo que he podido aprender en estos días.